Investigación y Desarrollo Nacional de Venezuela

Posted by Liber Siso on junio 23, 2021 with No comments

 Docente:                                                                                       Autores:

Keyla Martínez                                                                             Liber Siso 

                                                                                                     Efrén Andrade

                                                                                                     Sección IF01


El Tigre, 25 de junio del 2021


Investigación y desarrollo nacional de Venezuela

    El poco estructurado e interrelacionado sistema nacional de innovación de Venezuela pasa por la peor de su crisis desde que se institucionalizó en Venezuela la política de ciencia y tecnología. Todos los indicadores y estadísticas disponibles revelan que Venezuela ha retrocedido a niveles alarmantes en materia de desarrollo científico, tecnológico y en la generación de innovaciones. Así lo revela la fuerte disminución en la publicación de artículos científicos y el registro de patentes. Hoy en día Venezuela es uno de los países más rezagados de América Latina y el Caribe en materia de producción de ciencia y tecnología. En junio de 2014, la prestigiosa revista Nature afirmaba que Venezuela era el único país en Suramérica que había reducido su producción científica entre 2009 y 2013. Y agregaba que el promedio de citaciones de los autores venezolanos es apenas el 60 por ciento del promedio mundial1. Hoy observamos como de acuerdo con las cifras del Observatorio Nacional de Ciencia Tecnología e Innovación (ONCTI) ha crecido el número de investigadores certificados pero se ha reducido el número de publicaciones referenciadas en la Web of Science.

    Para empeorar la situación, la crisis histórica que vive Venezuela conforma un contexto país que estimula la emigración de nuestros mejores talentos. Según el trabajo de Jaime Requena y Carlos Caputo (2016)2, durante los últimos quince años han abandonado el país 1.512 científicos, 68% con grado de Doctor o Ph.D. Ante el agravamiento de la crisis política y económica que vive el país y el incremento de las renuncias a sus cargos de los profesores universitarios e investigadores, todo apunta a que esta cifra aumentará en 2017.

    Detrás de esta realidad se encuentra una política de ciencia, tecnología e innovación a todas luces equivocada. Durante este ciclo político, iniciado en 1999, hemos tenido varias Leyes Orgánicas de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI), sin embargo, las experiencias de las LOCTI 2001, 2005, 2010 y 2014 no han sido buenas. Las pocas cosas rescatables provienen de la LOCTI 2005, pero esta no previó las desviaciones y las distorsiones que surgieron en el uso de los aportes por parte de los empresarios, ni la poca capacidad institucional de las universidades y centros de investigación, ni las limitaciones que imponía el contexto país marcado por un gobierno que se propuso como objetivo construir el socialismo del siglo XXI y crear condiciones poco propicias para el fortalecimiento de los sectores productivos, de las universidades y de los centros de investigación, incluyendo a aquellos que controla directamente el poder ejecutivo.

    En las recientes LOCTI 2010 y 2014 prevalece la ideología del gobierno de turno, se centralizan los recursos que se captan en el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT) y las prioridades se encuentran atadas al denominado Plan de la Patria. Es decir, a la construcción del socialismo y al fortalecimiento del poder popular-comunas. La LOCTI vigente está centralizada, es poco transparente en el uso y rendición de cuentas, en la conformación de las comisiones evaluadoras, diseñadoras de programas y prioridades de investigación; crea programas casuísticos y sin continuidad y discrimina a las ciencias básicas y a la investigación en ciencias sociales y humanidades. En los años 2015 y 2016 se evidencian con fuerza los vicios de la actual LOCTI. La reciente convocatoria de octubre 2016 excluye con fuerza a la investigación básica, y a la investigación en las ciencias sociales y las áreas humanísticas. Mientras tanto, los Consejos de Desarrollo Científico y Tecnológico (CDCHT) y equivalentes de las universidades donde se genera la mayor parte de la investigación del país, viven la peor de su crisis por el insuficiente presupuesto que el gobierno nacional asigna. El cuadro que vive la ciencia, la tecnología y la innovación en el país es verdaderamente dramático.

    En medio del drama que se vive, la Asamblea Nacional aprobó en primera discusión, el pasado ms de agosto del corriente año, la reforma de la actual LOCTI. Valga decir que este proyecto de reforma ha sido discutido con los actores del sistema nacional de innovación, y producto de esa discusión se ha dado un amplio consenso sobre su contenido. Esta reforma de la LOCTI es una esperanza que se asoma para tener un marco legal adecuado y formular una nueva política de ciencia, tecnología e innovación, que permita una exitosa inserción internacional del país en la globalización y en la sociedad del conocimiento. Los investigadores, tecnólogos e innovadores debemos estar atentos y participar en las discusiones públicas, previas a la aprobación definitiva de dicha reforma. Esperamos igualmente que los poderes Ejecutivo y Judicial no sean un obstáculo para concretar una reforma que corrija los vicios de la actual LOCTI.

    Este artículo aborda la ciencia y tecnología en Venezuela. Este país ha estado rezagado en el desarrollo de ciencia y tecnología a lo largo de su historia. Es recién con el siglo XX que comienza una inversión perceptible aunque aún precaria en la creación de tecnología propia.

Historia

    En 1721 se crea la Real y Pontificia Universidad de Caracas que será la antecesora de la Universidad Central de Venezuela. En un principio se impartían clases de teología, medicina, filosofía y derecho. Durante los siglos XVIII y XIX se destacó el trabajo de naturalistas y médicos como: José María Vargas (1784 – 1856), Manuel Palacio Fajardo (1784 – 1819), Adolfo Ernst (1832 - 1899), Louis Daniel Beauperthuy (1807-1871) y Vicente Marcano (1848-1891).1​

 

    La ciencia venezolana recién comenzaría a consolidarse a mediados del siglo XX. El 29 de abril de 1954 se funda el Instituto Venezolano de Neurología e Investigaciones Cerebrales (IVNIC), que en 1959 pasa a llamarse Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) tras la caída del gobierno de Marcos Pérez Jiménez.


    

    En 1959 la democracia llega a Venezuela. Los gobiernos venezolanos de los años 1960 y 1970 sostienen un modelo económico basado en la nacionalización de los recursos petroleros, la industrialización y la sustitución de importaciones. En este marco se crea PDVSA y el instituto de desarrollo de tecnología del petróleo, el INTEVEP.3​ El sistema científico también se ve reformado con la creación del CONICIT y de nuevas universidades nacionales.

 



    En la décadas de 1980 se produce una caída en el precio internacional del petróleo, seguido de una crisis económica y una caída de la industria. Durante la década siguiente los gobiernos llevaron a cabo políticas de corte neoliberal, que incluyeron privatizaciones y liberalización del mercado financiero. Estas medidas también tuvieron un impacto en el sistema científico, al disminuir los fondos asignados a CONICIT y la cantidad de cargos, lo que produjo una emigración de científicos.4​ En 1990 CONICIT crea un sistema de acreditación para científicos llamado Programa de Promoción de Investigador (PPI).5​

    Con la asunción de Hugo Chávez en 1999 se producen transformaciones en el modelo económico del país, incluyendo a la industria y al sistema de ciencia y tecnología. CONICIT es disuelto y sus funciones son divididas en dos entes: la coordinación del sistema de CyT queda a cargo del Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología e Innovación, mientras que el financiamiento queda en manos del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT).6​ Durante el chavismo se crean 6 nuevas universidades, 4 nuevos institutos tecnológicos y la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE), responsable de poner en órbita tres satélites hasta la fecha.

 
  


Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (2005-2030)

    Este plan es un compendio de ideas, conceptos, estrategias, objetivos y metas pensadas para ser desarrolladas desde 2005 hasta 2030, que de acuerdo a sus autores se corresponde con un umbral de tiempo que para la dinámica de crecimiento y cambios en y desde la ciencia, es un tiempo inmensamente largo en el cual será necesario modificar, crear y eliminar ideas y propósitos que hoy se sostienen.

    “El Plan Nacional de Ciencia y Tecnología 2005-20308​ se concibió como una investigación de envergadura, dirigida a captar la opinión de esa diversidad de actores con respecto a los antecedentes y las ventajas y desventajas actuales del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI)9​ y sus visiones estratégicas para lograr el desarrollo endógeno, sustentable y humano del país, con la finalidad de definir las líneas de política que desde el presente permitirían actuar en función de las visiones deseadas”. De acuerdo con este Plan su finalidad es “Construir una cultura científico-tecnológica que oriente las potencialidades y capacidades nacionales hacia la transformación de la sociedad venezolana a partir de la configuración de valores y modelos de acción que promuevan una ciencia, tecnología e innovación pertinente, integral, de producción colectiva, comprometida con la inclusión y la vida en el planeta.



FONACIT

    El Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (FONACIT), es una agencia creada con el objetivo de financiar proyectos de investigación en el país. Sin embargo, su origen se remonta al antiguo Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT), creado mediante Ley del 13 de julio de 1967, derogada por Ley del 13 de diciembre de 1984, publicada en la Gaceta Oficial N.º 3.481 Extraordinaria del 13 de diciembre de 1984. Posteriormente por Decreto N° 879 del 30-10-1985, se dicta un nuevo Reglamento del CONICIT (Gaceta Oficial N° 33.348 del 12-11-1985), derogándose el anterior (Decreto N° 1.070, publicado en la Gaceta Oficial N° 28.579 del 12-03-1968).

    En el año 2001, se crea el Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, FONACIT, (Decreto de la Presidencia de la República, Exposición de Motivos. Decreto N.º 1.290 con rango y Fuerza de Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología e Innovación (LOCTI). Creación del Fondo. Publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N.º 37.291 del 26-09-2001), posteriormente en 2010 sufre otra reforma legal que es publicada en Gaceta Oficial N° 39.575 de fecha 16 de diciembre de 2010.11​

    De acuerdo, con la referida ley, la LOCTI el FONACIT busca potenciar y generar capacidades para atender problemas y necesidades locales, incrementar el desarrollo endógeno nacional y ampliar la capacidad de producción industrial en las áreas agroproductivas, manufactureras y de servicios.

 


Citas textuales referentes al tema central

    “Ha sonado la hora de Venezuela, la hora de los venezolanos válidos. Por encima del dolor y la vergüenza por lo que ha sucedido, hoy más que nunca tenemos la oportunidad y hasta el desafío de rehacer un país capaz del alcanzar las metas que le ofrecen sus grandes posibilidades. No será  fácil, como nunca ha sido fácil ninguna empresa grande”.

                         Arturo Uslar Pietri (1906-2001). Escritor e intelectual


    «En Venezuela hay que reinventar la educación, para crear un país de emprendedores, artistas e inventores, un país digno y soberano en el contexto global».

 

                                                 Carlos Cruz-Diez (1923). Artista plástico 


                       «La mejora de la condición de la mujer parece, en particular, estrechamente ligada con los progresos que deberían lograrse en el respeto de los derechos humanos, la consolidación de la paz y el establecimiento de relaciones económicas más justas entre las naciones, progresos inseparables de las transformaciones económicas, sociales y culturales que exige el establecimiento de una igualdad efectiva entre los sexos».

 

                      Argelia Laya (1926-1997). Dirigente política y activista de los derechos de la mujer


 “Bien vale la pena sufrir contratiempos y penalidades -en mi caso, desconocimiento de derecho legítimo y privación del goce de la Patria- si al cabo de ello, un buen día nos sale un rasgo de nobleza humana que nos restituya la fe que hayamos perdido”.

                  Rómulo Gallegos (1884-1969). Escritor y expresidente de Venezuela

  


         “Sólo la unidad del pueblo y la solidaridad de sus dirigentes garantizan la grandeza de las naciones.”


                Andrés Bello (1781-1865). Poeta, educador, abogado y político